Dado que las actuaciones referidas al tratamiento de la competencia lingüística quedarán integradas en la planificación y programación docente, se favorecerá una evaluación, seguimiento y propuestas de mejora que tengan como referente el nivel de competencia en comunicación lingüística del alumnado ya que todas las áreas colaboran en el desarrollo de esta (ver Anexo II de la Orden 30 de mayo de 2023).
Se favorecerá una evaluación, seguimiento y propuestas de mejora que tengan como referente el nivel de competencia en comunicación lingüística del alumnado ya que todas las áreas colaboran en el desarrollo de esta. Lógicamente, la valoración de los criterios de Lengua solo se aplicará a dicha área, pero para el resto sí podemos utilizar las actividades propuestas para evaluar el grado aprendizaje sirviéndonos de los propios criterios del área tratada.
Se comienza con una evaluación inicial y plantear nuestro trabajo a partir del análisis de los resultados que se obtengan y, al ser una evaluación de carácter formativo, no puede hacerse al final de la realización de las actividades, sino que debe haber continua retroalimentación del proceso seguido, conociendo e informando sobre los logros y mejoras de la competencia lectora. En el proceso de evaluación inicial se deberá tener especial atención la evaluación de las competencias específicas vinculadas a la competencia en comunicación lingüística de cada área.
Estableceremos los objetivos y utilizaremos diferentes instrumentos. Para identificar el grado de adquisición de dichos objetivos utilizaremos rúbricas y listas de cotejo que nos permitan valorar los logros y/o dificultades mediante indicadores claros y objetivos. Aunque adaptables al nivel del alumnado, como norma general utilizaremos las siguientes referencias para evaluar la lectura:
- Velocidad lectora: Es el tiempo invertido en la lectura del texto, expresado en palabras leídas durante un minuto. Se puede calcular multiplicando el número de palabras del texto por 60 y el resultado lo dividimos por los segundos que ha tardado en leerlo.
- Exactitud lectora: Es la destreza para producir oralmente la palabra escrita, con independencia de que se acceda o no a su significado. Para calcular el porcentaje de exactitud lectora se tienen en cuenta los siguientes errores: sustituciones, inversiones, adiciones, omisiones, invenciones y petición de ayuda.
- Procesamiento sintáctico: Es el respeto de los signos de puntuación y entonación. El porcentaje se obtendrá dividiendo los errores producidos en la lectura sobre el total de signos de puntuación que aparecen en el texto.
- Modo lector: Es la valoración global del dominio que posee la persona lectora tanto del procesamiento léxico como del procesamiento sintáctico.
- Comprensión lectora: Es la extracción del significado del mensaje escrito a partir de la información que le proporciona el texto y de los conocimientos previos que la persona lectora posee.
- Eficacia lectora: Es un buen indicador que combina dos aspectos claves de la lectura; la velocidad y la comprensión.
- Identificación de la idea principal: Se suele preguntar al alumnado ofreciendo varias respuestas de las que deben elegir aquella que diferencia los elementos fundamentales del texto leído.
Siguiendo nuestro proyecto educativo, potenciaremos la autoevaluación y la coevaluación a través de dinámicas relacionadas con la metodología.